¿Qué pasa con las facturas rectificativas en VeriFactu?

VeriFactu no permite borrar una factura para corregirla. Descubre cómo tratar errores, anulaciones y facturas rectificativas manteniendo la trazabilidad.

Las facturas rectificativas siguen existiendo y son el mecanismo legal para corregir determinados errores. Lo que cambia con los nuevos sistemas es que la factura original no debe desaparecer ni reescribirse como si nunca hubiera existido. El sistema debe conservar la trazabilidad de lo ocurrido. Dependiendo del caso, generará un nuevo registro de facturación correspondiente a la factura rectificativa o un registro de anulación cuando proceda técnicamente. Anular un registro no equivale siempre a emitir una factura rectificativa: son conceptos distintos y el tratamiento fiscal depende del motivo del error. Ejemplos habituales Si el NIF, la base imponible, el tipo de IVA o la cuota son incorrectos, puede ser necesario expedir una factura rectificativa. Si se ha generado un registro por error sin que haya existido realmente la operación o la factura, puede proceder un registro de anulación. Si una factura válida queda impagada, no debe borrarse. La corrección de la base imponible exige seguir el procedimiento fiscal aplicable. Lo que ya no es aceptable abrir la factura original y cambiar el importe; reutilizar su número para otro cliente; borrar el documento y reconstruir la serie; editar directamente la base de datos; crear abonos sin relación clara con el origen. Qué debe ofrecer el programa Un sistema bien diseñado debe guiar al usuario para seleccionar el motivo, vincular la factura original, mantener las series correspondientes, generar el registro correcto y evitar que una “solución rápida” destruya la trazabilidad. La conclusión VeriFactu no elimina las rectificativas; obliga a gestionarlas con mayor disciplina. La cuestión clave no es si tu software tiene un botón llamado “rectificar”, sino qué registros genera y cómo conserva la relación con la factura original.

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